Una de las celebraciones más queridas por los paisas y admirada en todo el mundo.
Con más de 20.000 asistentes, la noche fue una sinfonía de emociones. El Combo de las Estrellas desató la nostalgia con sus clásicos tropicales, seguido por un Jorge Celedón que puso el corazón vallenato a palpitar en cada rincón del escenario. Pero el clímax llegó con Yesi Uribe, quien, con su inconfundible voz popular, conectó con el alma del pueblo. “Medellín, ¡esta feria es de ustedes!” gritó, antes de que todo el público estallara en aplausos.
La apertura fue más que un concierto. Fue un ritual colectivo de alegría, reencuentro y esperanza. Desde niños con sombreros de silletero hasta turistas sorprendidos por la calidez local, cada rostro reflejaba una historia en flor.
La Feria apenas comienza, y con ella, una invitación: caminar sus calles, bailar sus ritmos, sentir sus raíces. Porque Medellín no solo florece: Medellín se abraza, se canta y se vive.